Por: Jorge Miras y Juan Ignacio Bañares.
Al considerar, los diversos elementos de la crisis actual del matrimonio y familia en la sociedad occidental postmoderna, advertíamos que no se trata solo de una crisis del conocimiento, de una especie de pérdida fortuita de información o de una involución inculpable de la sociedad hacia la ignorancia. En su proceso de incubación ha intervenido, desde luego, la cultura -y la evolución de las pautas marcadas por ella-, pero no es el único factor. El verdadero concepto de matrimonio y familia ha podido descomponerse solamente en medida en que al desconcierto (cultural)-o al complejo ante el "progreso"- de muchos se ha añadido la cesión sucesiva en las costumbres y la aceptación social acrítica de "nuevas" conductas que descomponen la unidad de la persona: de su ser y su obrar, de su amor y su dimensión sexuada, de las exigentes riquezas del amor conyugal que cristalizan en la unión conyugal.
Pero hay que señalar con claridad que las opciones familiares a la carta que pretenden acompañar o sustituir en la normalidad social a la familia de fundación matrimonial no son verdaderas alternativas. Cuando se recortan y seleccionan fragmentos de la verdad total del matrimonio (el amor, los sentimientos, la sexualidad, la libertad de elección, la fecundidad, la parejas, la fidelidad...), para recombinarlos artificialmente a voluntad, el resultado no es equivalente al matrimonio y a la familia, ni cumple su misma función, por que falsea la verdad de la persona y del amor conyugal. Aunque cada una de esas piezas contenga en sí mismo algo de verdad (y por eso sus combinaciones pueden lograr una imitación más o menos convincentes a primera vista), el conjunto no responde en plenitud a las exigencias propias del amor conyugal, que siguen a la verdad de la naturaleza humana.
Y del falseamiento de la célula primaria de la sociedad deriva necesariamente un deterioro del tejido social de consecuencias incalculables, teniendo en cuenta la función humanizadora de la familia, que acabamos de recordar...
Extracto tomado del libro: Matrimonio y familia. Nostra ediciones. México 2007.
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