No solo los radicales buscan "salvar" algo que no conocen, también juzgan y lastiman, es algo que se vive día a día, donde lo políticamente correcto supera a la gramática y a la ley natural, al menos en el plano humano, que por cierto está lleno de miserias. No hay que confundir la libertad humana con la libertad salvífica. Hay que tener cuidado de no caer en prácticas no solo radicales, sino ridículas: "En un congreso de escritores comunistas, tras horas de debate sobre el mejor de los mundos en construcción, A. Malraux preguntó impaciente: ¿Y el hombre que es atropellado y muerto por un tranvía? Se encontró con un estupor general. Cuando Dios existe, lo que en apariencia es un accidente se integra en un designio superior. Allá arriba, Alguien se ocupa de nosotros. Los esquimales, los hindúes, los cristianos tienen una respuestas a esta pregunta ...
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