http://laquestione.tumblr.com Hace algunos años, cuando la ciudad de Calcuta vivió una gran escasez de azúcar, un niño de cuatro años fue a ver a la Madre Teresa con sus padres. Ellos le llevaban un pequeño envase con azúcar. Al tiempo que le hacía entrega de él, el pequeño le dijo: “He pasado tres días sin probar azúcar. Toma, es para tus niños. Aquel pequeñuelo amaba con un amor muy grande. Lo había manifestado con sacrificio personal. Quiero aclararlo, no tenía más de tres o cuatro años. Le costaba pronunciar mi nombre. No me resultaba conocido. No recordaba haberlo visto nunca. Tampoco me había encontrado con sus padres. El niño tomó aquella decisión tras haber oído hablar a los mayores de mí situación. En aquel acto el niño había aprendido a amar al otro con sacrificio person...
Temas varios desde la Fé y la Razón en continua búsqueda del dialogo y la comprensión.