Juan Francisco Jim�nez JacintoLos dioses deben estar locos (‘The Gods Must Be Crazy’, en inglés), es una película del género humor de 1980 escrita y dirigida por Jamie Uys. Filmada con bajo presupuesto y enteramente en Botsuana. El filme tuvo un inusitado éxito y fue seguida de cuatro secuelas, tres de la cuales fueron filmadas en Hong Kong.
Sin embargo, ‘Los dioses deben de estar locos’, además de ser una película es la impresión que queda después de conocer la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las primas de los seguros.
El fallo de este jurado europeo resuelve que las compañías de seguros deben de eliminar las primas que recibían las mujeres en sus seguros de automóvil contratados y que, del mismo modo, se deben eliminar las otorgadas a los hombres en sus pólizas de jubilación.
Las corredurías de seguros tradicionalmente han aplicado primas a las cuotas de los seguros de automóviles de las mujeres; la razón es que porcentualmente tienen un menor número de accidentes acarreando un menor riesgo a las aseguradoras. En este sentido, lo mismo ocurre con los hombres cuando se tratan de pólizas de jubilación: la esperanza de vida masculina es inferior a la femenina y, asumiendo menos riesgos, las empresas de seguros aplican un menor coeficiente a los hombres que se traduce en pólizas más baratas.
Esto que es una práctica habitual en las aseguradoras no le parece bien al Tribunal de Justicia de la Unión Europea al considerar que las compañías “discriminan sexualmente” cuando fijan sus primas según el sexo.
La sentencia insta a que las aseguradoras implanten tablas unisex a partir del 21 de diciembre de 2012. La UE habían lanzado una recomendación a las aseguradoras para caminar en esta línea, pero los jueces han considerado que ese período de transición, al no poner límites, se podría perpetuar
Según la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, la decisión es un paso para la igualdad entre sexos: “Ahora no está claro que una aseguradora no debe distinguir entre hombres y mujeres. Todos los clientes deben ser tratados por igual. Esto es una cuestión de respeto de los derechos fundamentales y se está convirtiendo en una cuestión de buenas prácticas empresariales”.
Las empresas aseguradoras están lejos de practicar discriminación de género. De lo que se trata es de un parámetro estadístico cuyo resultado indica cuál es el margen de beneficio o de pérdida. Algo inherente a este sector y que ha funcionado desde siempre (es la base del negocio) tendrá que dejar de ser así porque hombres y mujeres además de ser iguales también se quiere que sean lo mismo. La ideología de género vuelve a la carga.
La consecuencia es evidente, no es que a partir de ahora todos tendremos las mismas primas que van a reducir los precios de nuestros seguros sino que las mujeres jóvenes que se beneficiaban de esta prima tendrán que empezar a pagar más por el seguro del coche. Paralelamente, los hombres se quedarán sin su descuento.
‘Los dioses deben estar locos’, y quizás sirven de inspiración para algunos sectores sociales que fabrican desatinos en pro de una ideología de género cada vez más desorientada.
Sin palabras...
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