Ryszard Kapuscinski.
Continuación del último aviso, es decir, del plan del segundo libro nunca escrito, que (etc.)
SILENCIO.
Las personas que escriben libros de historia dedican demasiada atención a los llamados momentos sonados y no prestan la suficiente a los periodos de silencio. Se trata de una falta de intuición, tan infalible en cualquier madre cuando se da cuenta de que la habitación del hijo no le llega ningún ruido.
La madre sabe que ese silencio no presagia nada bueno. Que es un silencio en el que acecha algún peligro. Corre hacia allí sabiendo que su intervención es imprescindible, corre por que siente que el malo flota en el aire. El silencio en la historia y en la política desempeña el mismo papel. Es señal de una desgracia y, a menudo, de un crimen. Es un instrumento político tan eficaz como pueden serlo el esgrimir las armas o los discursos en un mitin. Necesitan del silencio los tiranos y los ocupantes que velan para que su actuación pase inadvertida. Advirtamos con cuánto celo lo cuidaron y lo mimaron todos los colonialismos...
El silencio posee la facultad de expandirse, de ahí que utilicemos expresiones como el "el silencio lo envolvió todo" o "el silencio reinaba por doquier". También tiene la capacidad de aumentar de peso, y de ahí que hablemos del "peso del silencio", igual que hablamos del peso de los cuerpos sólidos o líquidos.
La "palabra silencios" casi siempre aparece asociada con expresiones como "cementerio" (silencio sepulcral), "campo después de una batallas"...
Hoy en día se habla mucho de combatir el ruido, cuando combatir el silencio es mucho más importante. En la lucha contra el ruido está en juego la tranquilidad de nuestros nervios, mientras que en la lucha contra el silencio lo que está en juego es la vida humana. Nadie justifica ni defiende al que hace mucho ruido; en cambio, aquel que en su país impone el silencio siempre está protegido por un gran aparato de represión. Por eso la lucha contra el silencio resulta tan difícil.
Sería muy interesante que alguien investigara en qué medida los sistemas mundiales de comunicación de masas trabajan al servicio de información y hasta que punto al servicio del silencio. ¿Que abunda mas: lo que se dice o lo que se calla? se puede calcular con facilidad el numero de personas que trabajan para la publicidad. ¿Y si se calculase el numero de personas que trabajan para que las cosas se mantengan en silencio?¿Cual de las dos cifras sería mayor?
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