Ir al contenido principal

Manipulación mediática para vender lo que sea. Cuando lo feo y de mal gusto vende aparecen muchas Ladys Gagas

Cuando un grupo de mujeres comprometidas hablaban de como la sociedad requiere ver a mujeres de verdad, trabajadoras, comprometidas, bellas en todos los sentidos y dimensiones (intelectual, afectivo), comprometidas con la familia vieron aparecer en un video a la famosa "LADY GAGA", no pude evitar sentir que vamos caminando cuesta arriba. 

La belleza robada

Iconos de la moda ficticios con efectos reales

Firmado por Carmen Llovet 
Fecha: 9 Marzo 2011

La moda actual ha sido acusada de generar un ideal de belleza irreal e insano, que ha dañado la percepción que la mujer tiene de su cuerpo. Al mismo tiempo se observa una reacción en la sociedad, como el apoyo a la campaña “por la belleza real”, mantenida por Dove con numerosos vídeos en las redes sociales y su fundación; las portadas y desfiles protagonizados por modelos de tallas grandes –a partir de la 40– como Carla Trujillo o Crystal Renn, tras la decisión de la pasarela de Milán de no incluir a la diseñadora Elena Miró entre las firmas; o las manifestaciones organizadas por mujeres para animar a quemar muñecas Barbies en el 50 aniversario de su nacimiento: coincidiendo con el día internacional de la mujer, proponían "quemar un estereotipo, un modelo de belleza impuesto que cosifica a la mujer y promueve prácticas que violentan el cuerpo, como la cirugía estética o las dietas que generan trastornos alimentarios y psicológicos, llevando a miles de mujeres a la muerte".

La gente admira la estética de la delgadez por lo que implica de control y contención en esta cultura de la abundancia[1]. Si bien no podemos culpar a las modelos, que suelen tener una constitución naturalmente delgada, la uniformidad de la denominada “talla cero” es sospechosamente enfermiza. En ocasiones transmiten el ideal de un modo de vida descontrolado y carente de límites, que conduce a un fracaso vital, como a veces se advierte en su propia biografía. Es el caso de Kate Moss, que de protagonizar un look esquelético de heroin chic, ha pasado a vivir más que una cruda realidad anunciando en su último cumpleaños el propósito de dejar el tabaco, el alcohol y las drogas –posiblemente, los responsables de que pueda pasear su 1,78 sin llegar a los 50 kilos de peso–.

Modelos para Lady Gaga

Se habla de promover modelos de belleza “más sanos” y correspondientes a la mujer real. Como se pregunta la periodista del Wall Street Journal Tina Gaudoin, ¿no habría que preocuparse también por el tipo de mujer que difunden otros iconos en la música, en las series de TV y películas o en los videojuegos?

       
               
Los consumidores, lejos de imitar un atuendo de Gaga para un día normal, han copado las peticiones de sus modelitos en las tiendas de disfraces
       

Lady Gaga se ha considerado un referente del mundo de la moda en una doble dirección. Por un lado ha sido usada como modelo por diseñadores como Giorgio Armani o Donatella Versace, quienes han diseñado el vestuario de la cantante y de sus bailarines, y han comercializado colecciones inspiradas en sus actuaciones y videoclips. Por otro lado, las pasarelas han reproducido las tendencias que marca: estilo militar, tono blanco y negro, tejidos de lycra y cuero, hombreras XXL o el uso de brillos. Los consumidores, lejos de poder y querer imitar un atuendo de Gaga para un día normal, han copado las peticiones de sus modelitos en las tiendas de disfraces –en Halloween fue el más visto, y el fabricado con filetes de carne el más comprado– y previsiblemente lo será en Carnaval. Además, su modo de vestir no solo es imitado como algo divertido al servicio de la extravagancia del personaje, sino que, según el estudio de la comunidad virtual Habbo, Gaga junto a Cyrus y Paris Hilton encabezan las referencias de moda de las adolescentes.

Referentes de fantasía

Si atendemos no solo a moda sino a las industrias del entretenimiento, encontramos personajes interpretados en series de TV como Sexo en Nueva York, Mad Men o Gossip girl de los que las revistas de moda se hacen eco por lo que ganan en promocionar las marcas. Pero el halo de permanente novedad o el consumo desenfrenado generan modelos de conducta como la obsesión por ir de compras y la imperiosa necesidad de llamar la atención.

       
               
Habría que enseñar a las jóvenes a ser más conscientes de que lo que ven en las revistas o en las pantallas son imágenes construidas
       

¿El problema? Mientras los personajes de ficción son felices, las personas que los interpretan y las que los imitan se hacen cada vez más inseguras –pues su seguridad depende de estrenar cosas–; se vuelven insatisfechas –pues las cosas pierden su valor cuando se compran sin necesidad alguna– y eternamente obsesionadas con su apariencia. Mientras en la ficción el tiempo no cuenta, en la realidad la pérdida de tiempo en comprar ropa –que incluye el proceso de probarla y devolverla a la tienda– y buscar el look más atrevido, impide dedicar tiempo a otras cosas, como la auténtica amistad, el voluntariado o la propia familia. Esa es la mejor moraleja que deja en clave de comedia el libro convertido en film Confesiones de una consumidora compulsiva.

En un intento por imitar a la redactora jefe de Vogue América, la película El diablo se viste de Prada ponía sobre la mesa el proceso por el que una asistente de redacción de la ficticia revista de moda Runway se convertía en una fashion victim. Lejos de rechazar la presión que ejerce trabajar en un mundo que tiene que ver con el continuo cambio (como así se define la palabra moda), la adolescente media codicia la suerte de estrenar traje y zapatos cada día, como le sucede en la película a Anne Hathaway. Sin embargo, el documental September issue sobre Anna Wintour, verdadera redactora jefe del Vogue América, muestra la imagen más clara: cuando su hija es entrevistada a solas, admite no querer dedicarse a este mundo.

Apariencia de diva, vida rota

En la música y el diseño las cosas no mejoran. El otro fenómeno analizado por la Asociación Psicológica Americana, muestra la “sexualización malsana de las chicas que aún no saben lo que es ser sexy”. Lady Gaga, Katy Perry, Cristina Aguilera o Miley Cyrus son sinónimo de provocación y contradicción. Sus ansias de romper con lo establecido –como Rihanna o Kesha con looks y modales agresivos y animalizados– o de apuntarse a la moda más extravagante, destacan lo efímero del producto en que se han convertido. Es evidente además el fenómeno “copia” que unas hacen de otras, como sucede claramente con las nuevas Madonnas. ¿Pero qué tiene todo esto que decir ante alguien que se sabe permanente por el mero hecho de ser personal y único?

Ahondando en la realidad de los personajes que dan vida a estos modelos de conducta, es evidente que antes o después los productos se rompen para dejar llorar a las personas que llevan dentro. Porque “cuando se exhibe lo más íntimo a la mirada de todos, la exhibición funciona como un juego de estímulos alejado de toda relación personal”, menos individual y más intercambiable.[2]

   
compradoraWEB
      

Isla Fisher en “Confesiones de una compradora compulsiva”

 
   

Un par de ejemplos representan la tragedia de convertirse en producto. Es el tercer año que la cantante Britney Spears se mantiene bajo la custodia de su padre, tras un matrimonio estrella roto y perder la custodia de sus hijos por distintas adicciones. La cantante Miley Cyrus, recién premiada con el Mejor Vídeo del año por Can’t be tamed, es otro de los casos de transformación en producto por interés de la productora[3]. Sin contar con la pérdida de intimidad a la que se ven sometidas o entregadas con la ayuda de los medios de comunicación de corte rosa.

Jugar con parecerse a estos modelos es en muchos casos decepcionante. Los comentarios zafios de los chicos o sentirse usadas o deseadas sin quererlo, muestran que nadie les explicó que “el cuerpo tiene un significado más profundo que mirar una casa o un paisaje e incluso una escultura o pintura, –donde el cuerpo es transformado por técnicas, pero no se muestra tal cual es–”. Además, este tipo de mujer disponible para el juego sexual solo puede acentuar la tendencia de perpetuo adolescente de muchos hombres jóvenes de hoy. Algo que no contribuye a encontrar un hombre dispuesto a asumir compromisos y responsabilidades.

Imágenes construidas

Pocas voces desde el diseño son tan claras a la hora de hablar de este fenómeno y sus consecuencias como la de la diseñadora Miuccia Prada, quien confiesa “no soportar que las mujeres quieran estar guapas de una forma terriblemente banal que las hace infelices”. ¿Será que no todo es arte? El diseño, como una forma artística más, es arte humano en cuanto trata al cuerpo como parte de la persona. Courreges también se moja respecto a las trasparencias y desnudos: “hoy los desfiles tienen que ver con teatro, no con estilo. Son espectáculos desagradables para la mujer”.

La asociación psicológica americana[4] ha medido los efectos que estas imágenes tienen entre las adolescentes, en concreto en las series de televisión, revistas, videojuegos o videoclips. La sexualización provoca una pérdida de autoestima, tendencias depresivas y desórdenes alimentarios. Otro ejemplo interesante es el testimonio del vídeo americano “Amor sin remordimiento”, donde se expresa el sentimiento de culpabilidad permanente de las chicas sobre su propio cuerpo, cuando ya han perdido todo el respeto al mostrarse accesibles. “Su corazón aspira a un amor mejor, pero si el valor sexual es lo primero que me atrae de una mujer, pensaré que eso es lo mejor que ella puede ofrecerme”. La pregunta que plantea en su discurso ante un pabellón de un instituto público es para qué llegar al límite.

Preocupa el tipo de belleza femenina que se desprende de esos modelos. Por una parte, la periodista americana Tina Gaudoin señala la responsabilidad de toda la sociedad en promover el cambio, lo que incluye a los hombres, en muchos casos directivos de industrias del lujo, la belleza y la moda. Por otro lado, habría que enseñar a las jóvenes a ser más conscientes de que lo que ven en las revistas o en las pantallas son imágenes construidas que no pueden ser sus referentes por no responder a un modelo real.

Qué queremos transmitir

Lo importante es saber qué queremos decir con nuestro modo de vestir. La diseñadora chilena Magdalena Elton advierte: “La primera manera de comunicarnos con los demás es a través de nuestra imagen, y por eso hay que pensar qué se quiere transmitir. Ahí es donde se debe usar la inteligencia, para decidir y no dejarse llevar por estereotipos que no te representan”. Elton piensa que “hay que aprender a elegir y mirar lo que nos puede aportar y para eso hay que tomarse tiempo”, porque lo inmediato puede jugar contra la elegancia.

Magdalena Elton creó, con un equipo de profesionales, la asociación Versátima, que ofrece asesoría personal de imagen e imparte cursos a grupos sobre cómo encontrar un estilo personal acorde a la identidad, gustos y ocupaciones de cada mujer.

Pues hay muchas mujeres que no se sienten representadas por los modelos que proponen los medios. ¿Qué hay de iconos como Audrey Hepburn –símbolo de elegancia para muchas mujeres–, que afirmaba que una mujer no vale por su figura ni por la ropa que viste, sino que “tiene que ser vista en sus ojos, porque son la puerta de su alma, donde habita el amor”? ¿Qué hay de las preocupaciones e ilusiones de la mujer real?

________________________

Notas

[1] Body Image is more tan skin deepThe Wall Street Journal, 18 febrero de 2011.

[2] Moda: quien te viste y quién te ve. Ana Sánchez de la Nieta. Ediciones Palabra, 2007

[3] http://www.aceprensa.com/articulos/2010/jun/07/la-reconversion-de-un-producto/

[4] Conclusiones del Informe de la Asociación Psicológica americana del 19 de febrero de 2007. http://www.apa.org/pi/women/programs/girls/report.aspx

Comentarios

Entradas populares de este blog

Matrimonio y familia: siembra de vida plena | Almudi

Autor:  Ramiro Pellitero Fuente original: Almudi Con estas tres palabras: ‘vocación’, ‘comunión’ y ‘misión’, el Papa ha dejado a los esposos y padres un encargo: sembrar amor entre ellos mismos y con sus hijos  Desde hace algunos años, la diócesis de Roma viene centrando su asamblea anual sobre la educación en la fe, comenzando desde la familia. Esta vez  Francisco  se ha referido en su discurso a las “colonizaciones ideológicas” que hoy sufren las familias, y que hacen más necesaria la educación de los niños en las familias precisamente sobre el sentido cristiano de la familia ( Discurso en el Convenio eclesial de la diócesis de Roma , 14-VI-2015). En esta ocasión, el Papa se ha situado en el núcleo de la temática que habrá de tratar el próximo Sínodo sobre la Familia (“La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”). Y lo ha hecho por medio de tres palabras:  vocación ,  comunión  y  misión , para exp...

Navarro-Valls y Juan Pablo II: "comunicar consiste en hacer aparecer la verdad y no en crear una apariencia"

Nada mas real, grandes personalidades y lo que la comunicación debe ser: buscar la verdad por medio de la realidad.   Juan Jose Garcia-Noblejas  escribió:   Ayer tuve ocasión de participar, en mi Facultad y Universidad romanas, en una  Jornada de estudio sobre la  Beatificazione di Giovanni Paolo II: opinione pubblica e sensus fidei . Entre las cosas escuchadas de los ponentes, quisiera destacar ahora, antes de la publicación del texto oficial (ver  texto de urgencia en Zenit ), unas palabras de  Joaquín Navarro-Valls  en su ponencia sobre  "hermenéutica de la comunicación de Juan Pablo II", dichas ante una nube de colegas periodistas de medio mundo, con bolígrafos, micrófonos y cámaras en ristre. Es conocido el contexto en que son dichas por parte de quien ha sido 22 años portavoz de dos Papas. Las palabras son éstas:   "comuni...