Shannon Brownlee y Matthew Miller investigaron y sacaron las siguientes conclusiones:
Pocos temas son tan importantes, e implican tanta decepción y deshonestidad, como encontrar el equilibrio adecuado entre los hijos y el trabajo. Señalan cinco mentiras que los padres se dicen para racionalizar (crear mentiras racionales) sobre sus decisiones de preferir el trabajo. En síntesis, sus hallazgos son:
Mentira 1: Necesitamos más dinero. (Pero las investigaciones muestran que es tan probable que los norteamericanos acomodados trabajen por las necesidades básicas como aquellos que viven cerca de la pobreza).
Mentira 2: Las guarderías son excelentes. (15% de las instalaciones de las guarderías son excelentes, el 70% apenas adecuadas, 15% abusmal. En la vasta categoría estaban físicamente seguros pero recibían apoyo emocional inconsistente y poca estimulación intelectual)
Mentira 3: Las compañías inflexibles son el problema clave. (Las políticas que favorecen a la familia, implementadas actualmente, por lo general se ignoran.)
Mentira 4: Los papás con gusto se quedarían en casa si sus esposas ganaran más dinero. (Los hombres y las mujeres definen masculinidad no en términos de poder atlético o sexual sino por la habilidad de ser un buen proveedor para sus familias).
Mentira 5: Los altos impuesto nos fuerzan a trabajar. (Incluso las reducciones en impuestos han hecho que muchas personas se lancen al mercado del trabajo.)
Es fácil ser adicto a la estimulación del ambiente de trabajo y a cierto estándar de vida, y tomar todas las demás decisiones con base en la suposición de que ambos padres trabajan tiempo completo. Como resultado, los padres stán presos de esas mentiras, violando su conciencia pero sintiendo que en realidad no tienen alternativa.
Siendo así, como pueden ellos educar, si su errores los racionalizan y justifican. De ahí todas las patologías, falta de compromiso, poca libertad y la vida hedonista del mundo en el que vivimos.
Solo para tener una idea general: Cuando la estructura cambia, todo lo demás tiembla. Si cambia la familia, ¿que pasará con la sociedad?
A ponernos las pilas, hay mucho que hacer y ayudar.
Para ayuda de un orientador familiar o especialista del área:
orientacionfamiliar.com.mx
promohf.com.mx
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Fuentes del artículo:
http://www.usnews.com/usnews/culture/articles/970512/archive_006935_2.htm
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