Mientras muchas personas están preocupadas por comprarse su nueva "IPAD 2", o nuevos "Gadgets" para estar a la moda, sentirse aceptados,perderse en la vida tecnológica para olvidarse de la humanidad,etc, la realidad en otros espacios y mundos es muy diferente.
"Una vez los inmigrantes quedan atrapados en la inidigencia es difícil y caro sacarlos de esa situación”, avisa, informes en mano, el Servicio Jesuita a Refugiados.
OMPress / ForumLibertas /SJR
El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) acompaña, sirve y defiende a los solicitantes de asilo, refugiados y desplazados forzosos en más de 50 países de todo el mundo. En Europa, su presencia se extiende por 12 países. Es, por ello, que tienen información de primera mano de la situación de los inmigrantes y las muchísimas penalidades que afrontan en el así llamado “primer mundo”.
Con el fin de concienciar sobre esta realidad a la sociedad europea, el año pasado JRS publicaba el informe “Viviendo en el Limbo”. Este lunes 28 de marzo tuvo lugar en Bruselas una presentación, con tres conferencias, sobre las consecuencias de las políticas de los gobiernos europeos en la vida de los inmigrantes, y cómo los llevan a la indigencias.
Los tres ponentes fueron Simon Tesfamichael, refugiado eritreo que habló de su experiencia en la indigencia en Italia; Louise Zanré, directora del JRS UK, que describió cómo las políticas estatales hunden a los inmigrantes en la miseria, en base a su contacto diario con inmigrantes indigentes en Londres; Stefan Kessler, responsable de política del JRS Europa, hará recomendaciones políticas a partir del informe de 2010, “Viviendo en el Limbo”, sobre la extrema pobreza de los inmigrantes en 13 países europeos.
“La actual crisis de los inmigrantes en la isla de Lampedusa” – hacía referencia Stefan Kessler – “es un indicador de la incapacidad de Europa de proteger los derechos más básicos de los inmigrantes. Si los estados de la UE no pueden proteger los derechos de los inmigrantes a corto plazo, corren el riesgo de alimentar la miseria a largo plazo. La indigencia es un círculo vicioso hacia la indignidad humana. Una vez los inmigrantes quedan atrapados en ella es difícil y caro sacarlos de esa situación”. La investigación, llevada a cabo en los últimos seis años, por el JRS demuestra que la indigencia es una consecuencia de políticas estatales excluyentes. A modo de ejemplo está el caso de los inmigrantes que no pueden ser retornados debido a circunstancias que escapan a su control, como la violencia en sus países de origen. Les está permitido permanecer en Europa, aunque sin ningún tipo de apoyo económico y social. Esta exclusión les hace vulnerables al racismo y a la xenofobia.
“La indigencia es una violación de los derechos humanos. Sumir en la miseria a los inmigrantes contraviene los valores de la Unión, el respeto por los derechos humanos de todas las personas en Europa", concluía Kessler.
Comentarios
Publicar un comentario