sobre los gobiernos "LOW COST" en México y el artículo de Noblejas: “El País, “low-cost”: más de lo mismo, pero se notará más
El objetivo de analizar y observar las situaciones de otros países, principalmente aquellos de habla hispana comenzando por España, es el de reconocer a nivel local lo que sucede y como se puede evitar o preveer la realidad y dar voces de alarma por medios de comunicación confiables y veraces, que no sean influidos por ninguna ideología o política.
Partiendo de esto y a punto de postear al excelente artículo de J.J.Noblejas en su blog sobre comunicación pública: Cotufas en el Golfo, comentare antes sobre algunos funcionarios, que aunque no son empleados de algún medio de comunicación si son "Low Cost" y son empleados de gobierno de la presente administración estatal (no sin olvidemos que también existen funcionarios valiosos y profesionales):
Gente que había sido despedida por incompetente en pasadas administraciones demostraron ser muy hábiles al momento de vender su curricula y vender un proyecto totalmente absurdo.
Trajeron extranjeros y funcionarios que nunca habían trabajado en el área gubernamental donde se les colocó, no sabían de los temas importantes para la ciudadanía. (Esperemos que después de 2 años ya sepan algo).
En todo este tiempo de gestión sigue habiendo problemas fiscales y financieros por que muchos empleados a veces reciben su salario y otras no.
En algunas direcciones o administraciones gubernamentales, como ya es una practica aceptada y común aunque no por eso buena o adecuada, se colocaron amigos de la infancia, colaboradores de campaña o familiares.
Se han colocado en puestos de coordinadores a personas no especialistas, simplemente para sacar a la gente de la pasada administración estatal y se le dio trabajo a personas sin la experiencia comprobable o adecuada para la gestión pública.
Se gasta "demasiado" en infraestructura y proyectos ambiciosos, pero nada en profesionales de área, talento o gestores gubernamentales.
Bueno, en cualquier lugar se cuecen habas, y lo que nos queda es trabajar mas duro, pero eso sí, tener conciencia de lo que pasa y buscar un cambio positivo, esa es nuestra responsabilidad.
Por mi parte, no solo no votare más por el presente partido que representa la administración actual, (realmente nunca lo hice), y seré más activo en exigir el sano cumplimiento de la gestión gubernamental, tratando de actuar siempre con congruencia y educación (aunque los funcionarios carezcan de la mínima educación por ser "Low Cost").
El artículo es bueno por si mismo, y además nos ayudará a entender más el concepto de "Low Cost":
No estoy muy seguro de que el re-fichaje del señor José Luis Sainz haya sido “low-cost”. Tampoco estoy muy seguro de que este plan de “reinvento de El País” sirva para recuperar el ánimo inicial del periódico. Más bien parece una medida extrema para que no desaparezca del panorama. Y tampoco entiendo cómo una medida de este tipo (sacar de la redacción a periodistas con años de experiencia, que supone “high costs”, para sustituirlos por gente “low cost”, que necesariamente es jovencilla, multitarea e inexperta), puede mantener la identidad editorial del periódico: estar con el poder político, entero o en parte, sin que se note demasiado y estar contra la Iglesia católica y su doctrina aunque se note demasiado. Desde luego, presentándose como el referente imprescindible, equilibrado y de progreso. Esas son sutilezas, juegos malabares y carambainas que exigen una numerosa y cara redacción de adictos. Intentar lograrlo con periodistas en plan “low-cost” (pasando del servilismo más o menos convencido al de la estricta rentabilidad económica del “o haces lo que digo o te largas”), va a ser algo que quede tan de manifiesto, que todo el mundo con dos dedos de frente lo va a notar. El caso es que a periodistas “low-cost” les salen –aunque no lo quieran- periódicos “low-cost”. Lo mismo que a médicos recién titulados y mal pagados les sale medicina “low-cost”. Y no conozco a nadie a quien le guste ser paciente de “medicina low-cost”, aunque sólo fuera porque a este tipo de médicos se les muere mucha más gente. Pero conozco un poco al posible público espeso y municipal, a quien se le puede engañar de muchos modos acerca de qué es calidad, dándole periodismo “low cost” como si estuviera hecho por gente “high cost”: gente que cobra lo que cobra José Luis Sainz o Juan Luis Cebrián o los que mandan en ellos, los de Liberty, para sacar adelante esta dimisión periodística. Pero le va a resultar, como digo, presentarse como el referente imprescindible, equilibrado y de progreso. Se notará mucho más su pretensión de oportunismo equilibrista en lo ideológico de la política y su sectarismo ante la doctrina de la Iglesia. A no ser que logren que sus lectores habituales se reconviertan también en ciudadanos “low-cost”. O a no ser que sus lectores -simplemente, en plan autodefensa- dejen de ser lectores del diario. En todo caso, pienso que pueden quedar tranquilos los editorialistas moralizadores de “El País”: los sueldos de los que se salven de la quema no pasarán a “low-cost”, dado que no parece que pasen a “low-cost” ese pan de cada día que son los anuncios de prostitución en el periódico.Que no se preocupe el señor Cebrián, ni los señores Liberty (¡qué nombre paradójico!), porque el título de esta entrada de blog es sólo una muestra de lo que sin duda es el periodismo que llega cuando Prisa apuesta por contratar periodistas “low cost” con el objetivo de reinventar ‘El País’, copiando lo ya hecho en el diario ABC por el tal José Luis Sainz. Ese nuevo re-fichaje que ahora vuelve al grupo Prisa, tras haber diezmado la redacción y rebajado la edad, experiencia y –ahí está el quid de este genuino “plan renove”- rebajando el presupuesto y los sueldos destinados a los periodistas.
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