Cuando pienso en la mercadotécnia política, y en el producto que han hecho de Obama, me doy cuenta que en eso los americanos que se dedican a esto son muy buenos, preparan sus estrategias y no importando como crean algo de donde no existía nada, magnifican lo relativo y lo idealista, así es la política, en todo menos en la verdad, mucho de intereses poco de realidad.
Toda manipulación va en contra de la dignidad humana...educación...desarrollo humano, y eso tal cual es lo que está pasando, no importando que suceda, el fortalecer el proyecto Obama, a como de lugar, pase lo que pase, es uno de los objetivos de estas mentes sin moral, el fin justifica los medios para estas personas.
Para algunos sectores de la población Obama es un peligro para la humanidad y para el desarrollo como civilización, ya que toda propuesta para el respeto a la vida ha sido bloqueada, USA se ha convertido en el paraíso del consumo de drogas, lleno de ideologías, relativísmo dogmático, extremismo y su población sufre de homicidios, suicidios y depresiones cada vez más comunes. Básicamente la ilustración, la falta de moral y el poco interés e ignorancia del ser humano han colocado a USA como centro de todo conflicto. Algo que a México, tan desesperado políticamente por conseguir el favor de USA, le afectara.
Para los intereses industriales, el negocio multimillonario del aborto, la eutanasia (y el negocio del mercado de organos), la pornografía, manipulación genética, clonación, investigaciones con células madre, el negocio de las armas, las empresas farmacéuticas, etc. Obama es perfecto.
Las ideologías debilitan a la familia, debilitando a la familia, debilitas a la persona, debilitas a la persona debilitas a la sociedad y si debilitas a la sociedad la humanidad pierde dignidad y se vuelve manipulable, utilizable. Primer mundo...por favor...
Por supuesto todo esto es solo una opinión, y una posición muy clara: cuidado con el gobierno americano y su política.
Agrego un artículo desde scriptor.org, donde el análisis es digno de leer.
Se suele decir que una imagen vale más que mil palabras. Tal cosa puede ser cierta en algunas ocasiones. De las 8 fotografías que la Casa Blanca ha pasado a la prensa, las expresiones de los allí presentes, viendo (quizá en directo) la muerte decretada de Osama Bin Laden, expresan cualquier cosa menos la supuesta alegría de estar haciendo o que se haya hecho justicia, o desde luego algo más que el posible temor por lo que les pueda suceder a los ajusticiadores. Entiendo que -según los puntos de vista- se pueden leer en esos rostros un corto abanico de pasiones y sentimientos, sin sombra de alegría, ni en el durante ni tampoco en el después de los hechos decididos y ejecutados. No hay que ser muy mal pensado para ver una breve gama de sentimientos que rodean la expresión de implícita culpabilidad al ver ejecutándose y luego ejecutado lo previamente decretado por políticos y militares, sin detención ni juicio legal previo: la muerte en directo de Osama Bin Laden en un país soberano al que ni se informa del asunto. Nadie parece sentirse orgulloso y feliz de lo hecho, en estas imágenes pasadas por la Casa Blanca a la prensa. Personalmente, no festejo esta muerte de Osama Bin Laden.Una imagen desde la Casa Blanca: viendo la muerte decretada de Osama Bin Laden
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