El tipo sabe perfectamente que uno tiene derecho a ver una película cuando paga para entrar en una sala de cine, no cuando compra un billete para que le lleven de Burgos a Madrid. Usted se lo explica con paciencia y le pide amablemente el libro de reclamaciones. Él, entonces, apaga el vídeo, toma el micrófono y explica al autobús, lleno hasta la bandera, que es que un viajero se ha quejado. Quizá quiere provocar una bronca de los ultrasur, no estoy seguro. ¿Y qué sucede? Pues no sucede absolutamente nada, y el personal sigue dormitando, mascando chicle, hojeando una revista, hablando por el móvil y escuchando su música enlatada. ¿Ha sido usted un egoísta insolidario, un odioso inquisidor? Cuando Sócratessilbó a los actores de una obra de teatro obscena e interrumpió la representación, algunos espectadores le echaron en cara su actitud. Él se limitó a responder que, en ciertas cuestiones en las que nos jugamos la educación de los jóvenes, ser indulgente es ser imprudente. Usted, en el autobús, ha sido socrático sin saberlo.Si usted es mi amigo, sabe que sigo a JRAyllón por sus ensayos y por algunos cuentos que me han hecho reflexionar y despertar, sin ser moralista, estando en la realidad y observador de la humanidad, JR nos ha dejado varios escritos que además del presente recomiendo: 10 ateos cambian de autobús, Vigo es Vivaldi, Dios y los Naufragos, El diario de Paula, Querido Bruto, Otoño Azul, etc.
Sócrates en ALSA
Va usted en autobús y le endosan, con el sonido abierto, una película guarrilla. Usted pregunta al conductor si sabe lo que está poniendo. Respuesta negativa. De nuevo le pregunta si él escoge las pelis. Respuesta negativa. -¿Y podría usted quitarla y dejarnos leer, dormir, charlar o contemplar el paisaje? Ahora el conductor emite el consabido juicio salomónico: -A otros viajeros a lo mejor les gusta, y tienen derecho a verla.
Autor: Ramiro Pellitero Fuente original: Almudi Con estas tres palabras: ‘vocación’, ‘comunión’ y ‘misión’, el Papa ha dejado a los esposos y padres un encargo: sembrar amor entre ellos mismos y con sus hijos Desde hace algunos años, la diócesis de Roma viene centrando su asamblea anual sobre la educación en la fe, comenzando desde la familia. Esta vez Francisco se ha referido en su discurso a las “colonizaciones ideológicas” que hoy sufren las familias, y que hacen más necesaria la educación de los niños en las familias precisamente sobre el sentido cristiano de la familia ( Discurso en el Convenio eclesial de la diócesis de Roma , 14-VI-2015). En esta ocasión, el Papa se ha situado en el núcleo de la temática que habrá de tratar el próximo Sínodo sobre la Familia (“La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”). Y lo ha hecho por medio de tres palabras: vocación , comunión y misión , para exp...
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