Me encanto la parte de: ¿cuando el dinero HA SERVIDO para unir a alguién...?, totalmente de acuerdo, hay que ser patán.
Desde Forum Libertas.
José Rafael Sáez March
La UE podría haber sido una magnífica idea si sus necios constructores hubiesen comenzado tamaña edificación cavando hondo para poner los cimientos que nos unen, en vez de empezar por la caja de caudales
Desde Forum Libertas.
José Rafael Sáez March
La UE podría haber sido una magnífica idea si sus necios constructores hubiesen comenzado tamaña edificación cavando hondo para poner los cimientos que nos unen, en vez de empezar por la caja de caudales
Quien escribe estas líneas fue del numeroso grupo de personas que se alegró e ilusionó con el proyecto de una Europa unida, prometedora y hermosa primicia de un futuro Mundo unido. Una idea, una de las poquísimas que comparto levemente con los padres del defenestrado comunismo, Marx y Engels, es su internacionalismo –recuerden aquello de “yo soy ciudadano del mundo”– aunque sus bisnietos ideológicos, huérfanos de de ideas, caminan en sentido contrario y se abonan, por espurios intereses de supervivencia política y aritmética parlamentaria, a anacrónicos y apolillados proyectos de división y secesión.
La Unión Europea, pese a su mal nacimiento a partir de alianzas anteriores eminentemente crematísticas, como las antiguas CEE, CECA y Euratom, podría haber sido una magnífica idea si sus necios constructores hubiesen comenzado tamaña edificación cavando hondo para poner los cimientos que nos unen, en vez de empezar por la caja de caudales. No me vayan a confundir “necio” con “ignorante”. Alguien puede ser ignorante por no haber podido recibir formación, sin tener nada de necio, y viceversa. La necedad es una forma de ignorancia que conlleva culpabilidad, pues consiste en no saber lo que se debe y puede saber.
A esta recua de necios fundadores, en vez de comenzar tamaña empresa examinando nuestras raíces comunes y el sustrato cultural que nos identifica y unifica, construyendo la incipiente Unión Europea sobre sólida roca, no se les ocurrió mejor idea que iniciar la andadura del nuevo proyecto otra vez con el dinero. Inventaron el euro, que cada día revela más su secreta identidad de nuevo “super-marco” alemán, con la promesa de todo tipo de parabienes y con la inconfesa pretensión de competir con el dólar USA. ¡Pretendían unir países a partir de la moneda! ¡Hay que ser patán! ¿Cuándo el dinero ha servido para unir a alguien?
El dinero o, mejor dicho, el afán por amontonarlo o codicia, es la raíz de todos los males, como bien advirtió San Pablo a su hijo espiritual Timoteo (I Tim 6, 11). No creo que el lector ignore que detrás de todos los problemas mundiales, nacionales, regionales, locales, familiares e incluso personales siempre está, en mayor o menor medida, el “poderoso caballero” haciendo de las suyas. ¿Cuál creen que es la causa de las guerras, del hambre, de las injusticias, de la destrucción ecológica, de las drogas, de la prostitución, del juego sucio político, de gran parte de los infiernos familiares e incluso de muchos conflictos psicológicos?
El sistema capitalista, como en su día el comunista, se cae a pedazos. La “crisis económica” cuya existencia primero nos ocultaron, luego nos negaron, después nos suavizaron y ahora nos han arrojado en la cara sin que el panorama ofrezca signos claros de acabarse en muchos años, no es más que el sarpullido que delata la existencia de una grave enfermedad, una epidemia planetaria de leucémica ausencia de valores, provocada por la descalificación de la razón moral, por la convicción práctica extendida en miles de millones de conciencias de que la existencia no tiene sentido alguno y, por tanto, tampoco orden ético alguno.
La Unión Europea se muere. Tiene los días contados. Y su verdugo va a ser, mire usted por dónde, el mismo factor que quisieron poner como cimiento: la economía. El dinero no tiene piedad ni misericordia, es implacable. Es una máquina de sueños que espera su oportunidad para pasar su terrible factura. Es el dios de este mundo. No es posible servir a dos señores, no es posible servir a Dios y al dinero. Todo el que adora a este ídolo y lo coloca como centro de su existencia se vuelve como él: frío e insensible, mentiroso, ladrón y asesino. Se ha construido una civilización sobre arena y se derrumba. Europa ha intentado unirse, pero ha escogido un mal pegamento. La UE comenzó por el euro y morirá por el euro.
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