Por. M.L. Jorge Edgar Mora Reyes
Imágenes: Getty images.
Hace unos 11 años, es increíble como pasa el tiempo, estaba sentado tomando mi primera clase en línea o más bien “clase virtual magistral” como le llamaban los mercadólogos voraces de ciertas instituciones “universitarias” para “vender” el concepto virtual, que en realidad era un pretexto, innovaron para no tener que decir “no tenemos profesores capaces o adecuados para la educación de nuestros alumnos en el plantel en la materia”. Fue, sinceramente una de las peores experiencias que he vivido en la ilustración de mi educación. Es obvio que en ese tiempo era más un experimento que una realidad, más para vender que para llegar a más público o educar, es obvio. Tal vez los directivos verdaderamente creían que tomar un clase en YOU TUBE o FACEBOOK, iba a ser genial, existiría un diálogo, confianza y lo que ellos llamaban “team work” a distancia, además las clases serían dadas por “expertos” educadores, bueno, en el realidad eran buenos “empresarios”.
El problema fue que las tecnologías de la información superaron a los profesores, era mas interesante el concepto que la educación misma o la pedagogía, de 50 alumnos, 35 estaban dormidos en una clase de hora y media y 5 más preferían no llegar.
La clase era monótona, sin un toque humano, nadie la quería tomar, los profesores daban clases a 4 campus diferentes, no conocían a sus estudiantes, muchas personalidades dentro del salón estaban más impacientes por que saliera su nombre en la pantalla que por verdaderamente lo que tenían que aprender.
Las tecnología de información como herramienta educativa se apropió del método y las personas, emocionadas por manejar una computadora, IPAD o una Macbook air, se olvidaron que estaban ahí para aprender.
Ahora, de mi generación pocas personas saben leer adecuadamente, hablar en público ni soñarlo, muchos han enfocado su vida en el éxito profesional o empresarial, dejando su vida y la plenitud como algo imposible de alcanzar, son analfabetas técnicamente ilustrados, los más “educados” solo saben de finanzas y de opiniones, donde ellos son los únicos que entienden la “realidad”, su “realidad”.
Triste en verdad, se acabó el teatro, la danza, el buen cine, la música clásica, la lectura diaria, el debate, el buen análisis intelectual...ahora hasta pornografía con el mote de “cultura” y “pluralidad”, hasta “democracia” y “libre expresión”, ahora el mundo es dominado por intelectualistas, idealistas, emotivos y hasta enfermos que son vistos como “vanguardistas”, estilo Freud con su visión romántica de la persona que con la retórica hace parecer científica, teorías y personas que se reafirman en un mundo materialista, vorazmente utilitario y comercial, donde lo poco racional, lo gobernado por las fuerzas “psiquicas” y la sexualidad reinan. Todo lo anterior va en contra de la idea de la persona educada y sensata que en primer lugar, nunca debería tomar una clase de universidad o de un centro educativo frente a un sistema de computo o tablet.
El resultado:
Resistencia a los libros, deseo de ser modernos, preparación del futuro profesional del alumno y disminución de la importancia del docente bien preparado (ahora cualquiera puede ser profesor).
Inger Enkvist menciona en su libro “La educación en peligro”: “En la práctica, las nuevas élites de poder han abolido la cultura de sus países natales no solo para sí mismos, sino para lo demás, para luego ir directamente hacia un mundo cosmopolita oficial, en donde un empobrecido inglés internacional es el idioma para establecer contactos. Lash (1995) habla de la victoria sobre la escuela por KO del consumismo y del mercado”.
Tristemente, estoy totalmente de acuerdo, es por eso que cada vez más, los educadores de vocación requieren Fe, Esperanza y sobre todo, mucha caridad, con el sentido trascendental de la vida, ya qué, si solo se ve el sentido humano, encontraremos mucha desolación e ignorancias por parte de directivos que poco saben de las personas y sobre educación, por cierto varios de los estudiantes de ese salón de la clase “virtual y magistral” ahora son directivos de empresas y escuelas, parecería una película, usted decida si es de suspenso o de terror.
El Maestro Jorge Edgar Mora Reyes es empresario y coach de diversas instituciones. Fundador de proyectos especializados en educación, formación y deporte.
Profesor de ética empresarial y conferencista de Promoción Humana y Familiar S.C. y Despacho Pro Familia en temas de educación, familia y empresa.
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